sábado, abril 4, 2026
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El Mesón Coimbra

La facienda (hacienda) Coimbra la empezaron a fomentar a principios del Siglo XVII. A mediados del citado siglo, la facienda Coimbra tenía extensos cafetales y otros cultivos. Eran los tiempos en que el café entraba en los paladares del mundo como una nueva y aromática infusión.

En lo que hoy es Santa Cruz de Mora, del estado Mérida, eran los predios de la facienda Coimbra. Su propietario, don Nicolás Da Buyn, (hoy Daboín), descendiente de una familia de encomenderos portugueses que se radicó en la cordillera andina, al Sur del Lago Maracaibo.

Este personaje, después que heredó de su padre la facienda Coimbra, se casó con Xuana de Oña, hermana de Fray Pedro de Oña, en el año de 1670.

De la unión de Nicolás y Xuana nació una niña en 1672, la cual bautizaron con el nombre de Xulia, la primera vecina civilizada de Santa Bárbara.

El penoso sistema vial por estrechos y escarpados senderos hasta el lago de Maracaibo; más la superstición de esclavos y arrieros que manifestaban presenciar cosas extrañas en la soledad de los caminos, motivó una serie de contratiempos para el transporte del café. Los esclavos y arrieros empezaron a desertar de la facienda Coimbra, por no enfrentarse al «Jopiador», al «Hachero», al Arrastrador» y a una cantidad de brujas que, según ellos, amarraban las patas de las bestias en las noches de luna llena.

La deserción llegó a su climax cuando Pauselino Ramírez perdió la vida en manos del «Arrastrador». Esa leyenda con­sistía en que el «Hachero» derribaba a un árbol al golpe de su hacha. Después el árbol era arrastrado detrás de la recua hasta que arrollaba a los esclavos y arrieros, quienes al día siguiente aparecían muertos, en la soledad de los caminos, sin una gota de sangre en las venas.

En vista de estos contratiempos, don Nicolás Da Buyn llamó a su cuñado fray Pedro de Oña para que lo aconsejara al respecto. El sacerdote se compromete, ya que conoce la proyección de Mercator, a recorrer los caminos hasta el lago de Maracaibo. Y, si es posible, trazar nuevas rutas que tuvie­ran menos tropiezos.

Nuestro sacerdote se arma de una brújula para marcar los rumbos, de un incensario y un aspersorio para ahuyentar los seres infernales que infestaban los caminos.

La única vía conque contaba la facienda Coimbra para sacar el café hasta el lago de Maracaibo era la margen izquierda del Mocotíes y la derecha del río Chama. En la confluencia del río Chama con su afluente el Mocotíes, los arrieros habían construido un puente de madera para trans­bordarse a la opuesta orilla. En el camino, una encrucijada, que dividía la ruta que iba hacia Mérida y la otra, por la margen derecha del río Chama que llegaba hasta el lago de Maracaibo. En esa encrucijada habían perecido varios arrie­ros. Cuando no a manos del terrible «Arrastrador» los qué presa del pánico se lanzaban a las torrentosas aguas del turbulento Chama.

Cercano a la costa Sur del Lago fabricaron un cobertizo, el cual, más tarde llamaron La Ranchería. En 1671, con la canonización de Rosa Flores bautizaron al lugar como Santa Rosa de Lima. Aún conserva ese nombre. Puede decirse que ese pequeño caserío es el más antiguo del distrito Colón.

En el trayecto de la facienda Coimbra hasta Santa Rosa de Lima habían treinta y ocho leguas; las cuales, las recuas no podían sino cubrirlas en cuatro días de lento y penoso cami­nar.

En 1702 sale fray Pedro de Oña acompañado de ocho peones, dispuesto, de una vez por todas a terminar con los seres infernales que pueblan los caminos.

De las riberas del Mocotíes, en la falda de una colina, una vertiente cambia el rumbo del sacerdote. Sigue la pequeña corriente, la cual lo enrumba el Noroeste. La corriente ¿c va ensanchando cada vez más, hasta que desemboca a otro río. (El Escalante). El sacerdote creyó que la vertiente era el cauce del río descubierto, pues, para aquella época, el afluente era más caudaloso que el río. Sigue el curso del Escalante hasta su desembocadura en el lago de Maracaibo.

El sacerdote observa que en su recorrido hay un ángulo, que al eliminarse la ruta sería corta. Remonta nuevamente al Escalante y en la desembocadura de un arroyo de flujo y reflujo, que distaba como a diez leguas del Lago, acampan y efectúan nuevas mediciones. Improvisan un campamento en donde está actualmente la plataforma del malecón de Santa Bárbara. El sitio se llamará más tarde «Mesón Coimbra», en toda la desembocadura del caño o arroyo.

Abren una trocha del campamento rumbo al Sureste y consiguen otro caño o arroyo. Remontan su curso hasta su nacimiento, en donde improvisan otro campamento. Este arroyo o caño recorrido por fray Pedro de Oña es el que se conoce en unas partes como San Pedro y en otras como El Caño del Padre. Es decir, el caño del padre Pedro de Oña.

En el segundo campamento, que más tarde se llamará el lugar La Portuguesa, en donde Clara Da Buyn instala otro mesón en la nueva ruta de la facienda Coimbra.

Abren una nueva trocha, rumbo al Sur, hasta dar de nuevo con el afluente del Escalante en donde improvisan otro cam­pamento; pero ya éste no perteneció a las tierras del distrito Colón. Y de allí a la facienda Coimbra.

La ruta ha quedado concluida y tiene una extensión de veintisiete leguas, las cuales han sido repartidas en tres tramos de nueve leguas cada uno. En cada campamento serán insta­lado mesones, que servirán de aumentación y descanso, tanto para los arrieros como para las bestias.

Como se dijo anteriormente, en la prole de Nicolás Da Buyn hay una hija llamada Xulia. Se casó en 1693 con Josef Reginaldo Lizárraga, descendiente de Josef Reginaldp Lizá-rraga uno de los fundadores de la ciudad de Truxillo, amigo del capitán Tomás Da Buyn, ascendiente de Xulia.

Cuando la ruta queda concluida don Nicolás Da Buyn nombra a su yerno, jefe de arrieros. Con los campamentos en los lugares citados el transporte se efectuaría con la luz del día; de campamento a campamento, por lo cual, el peligro por parte de los seres infernales quedaría reducido a cero.

Fray Pedro de Oña muere en 1704 y el afluente conocido como Onia y el río Escalante se empieza a conocer como el río del Padre Oña.

El mismo individuo que transportaba el café desde Santa Rosa de Lima es el mismo que transportará el fruto desde el campamento del río del Padre Oña hasta Maracaibo. El sujeto se llamaba Marsilio Piñango, mejor conocido como Ron Colorao, quien empieza a surcar las aguas del hoy río Esca­lante, en una piragua llamada La Mariposa, en el año de 1704. Puede decirse, que Santa Bárbara nació en ese año, así lo nieguen o desconozcan otros historiadores.

Josef Reginaldo Lizárraga, con sus arrieros, transporta el café desde la facienda Coimbra hasta el campamento del río del Padre Oña. En ese lugar lo recibe La Mariposa y de allí a Maracaibo.

Por una carta que Josef Reginaldo escribe al suegro en 1706 deja ver a las claras el interés que tiene por las tierras adya­centes al caño. La carta dice: «deverades saber quel río descubierto por don pedro de oña, que en gloria esté, tiene un caño como a dies leguas de la laguna de maracaybo, tienen buenas tierras de lavor las dichas tierras e tienen una tribu de yndios mentada caricagüeyes e con el casique he podido fablar por señas e canviar vastimento de sal por yuca e mais «. Su suegro le aconseja que instale primero unos comercios de víveres y comidas y de ahí nace el Mesón Coimbra.

En 1707, a principios de año, Josef Reginaldo, con la ayuda de peones y esclavos, cortan maderas y palmas necesarias para la construcción del mesón y depósito. El campamento improvisado por Fray Pedro de Oña servirá para la caballeri­za. A mitad de año quedan concluidas las construcciones y Josef Reginaldo se trae a su mujer y sus hijos para el mesón, el cual es bautizado como «Mesón Coimbra». Xulia atiende al mesón mientras Josef Reginaldo entrega y recibe mercan­cía a los arrieros y la piragua La Mariposa. Y en las horas libres se entrega apasionadamente a la agricultura. Puede decirse, que el primer agricultor civilizado de Santa Bárbara fue Josef Reginaldo Lizárraga.

Desforesta la parte Sur del caño y planta sembradíos de plátanos, cacao, caña de azúcar y maíz. Pero esto no termina aquí, los arrieros que van conociendo la providencial feraci­dad de las tierras se van ubicando caño arriba, en pequeñas fincas las cuales llaman rositas, éstas se van extendiendo de Oeste a Este, por ambas márgenes del caño.

El camino de recuas que sale hacia el Sureste también se va poblando, casi hasta el mesón de la Portuguesa de Clara Da Buyn. De allí hacia el otro mesón hasta llegar a la facienda Coimbra, en donde está enclavada hoy día Santa Cruz de Mora, madre legítima de Santa Bárbara y del extinto caserío La Portuguesa. En donde primero existieron mesones, fondas o paradores. Poblaciones gemelas que nacieron de la misma madre en el mismo tiempo, de las mismas ideas y de las mismas necesidades.

Tomado de Memorias de Santa Bárbara. Bernardo Villasmil

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