Indulac, Filaca y Hostería, 50 años después

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Hace 50 años, el 31 de mayo de 1969, la incipiente ciudad de El Vigía, copó la escena noticiosa nacional, cuando el entonces presidente de la República, el Dr. Rafael Caldera, le dispenso una visita para inaugurar tres empresas de vital importancia para la región como lo fueron y son: el Frigorífico Industrial Los Andes (Filaca) la Industria Láctea Venezolana (Indulac), hoy Parmalat, y la Hostería El Vigía, hoy identificada y reconocida por propios y extraños como Bari Hotel. Este acontecimiento, tienen un profundo significado para el municipio Alberto Adriani y la zona Sur del Lago de Maracaibo, si se toma en cuenta el impacto que las referidas empresas de producción y servicio produjeron en El Vigía y sus zonas de influencia en lo económico y lo social. Filaca, una alianza estratégica El Frigorífico Industrial Los Andes (Filaca), fue proyectado por el Ministerio de Agricultura y Cría y el de Sanidad y Asistencia Social, quienes habían aprobado su construcción en la zona denominada para entonces Nº 5, que abarcaba los estados Mérida, Táchira y parte de la Zona Sur del Lago de Maracaibo, demarcación realizada específicamente el 15 de diciembre de 1960, cuyo estudio previo había determinado como sitio ideal El Vigía, por ser un centro de producción y distribución, aunado a otras condiciones técnicas complementarias tales como: “ …agua abundante y fácilmente tratable”, que en el caso específico de El Vigía, según lo refería el doctor José Emiro Vela, economista planificador del proyecto: “…contará con las aguas puras y cristalinas de la Quebrada de los Rangel o Quebrada Blanca, que desemboca en el río Mucujepe la que tiene un gasto mínimo en estiaje de 60 litros por segundo” La construcción de esta obra en el espacio geográfico del actual municipio Alberto Adriani no fue fácil, y es que, luego de haber sido aprobado inicialmente el espacio del mencionado municipio como el ideal, por razones geográficas y económicas, surgió un segundo proyecto que planteaba su construcción para la Fría del estado Táchira, disputándose las dos localidades, la obra. Esta situación conllevó a una ardua y fructífera lucha, que fue asumida fundamentalmente por el sector ganadero y las fuerzas vivas del municipio Alberto Adriani y la región Sur del Lago de Maracaibo. En ello jugó un rol fundamental la Asociación de Ganaderos del municipio Alberto Adriani (Asodegaa), prueba de ello es que nueve actas de su Libro de Actas, reflejan la multiplicidad de acciones en defensa del referido proyecto entre el 9 de enero de 1963 al 12 de octubre de 1965. Una de ellas, que fue un hecho recurrente es la Asamblea de las Fuerzas Vivas del municipio, donde además del gremio ganadero, se sumaron los comerciantes, docentes y otros profesionales, así como organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, donde por cierto la iglesia católica en la figura del presbítero Mario Santiago, jugo un rol de primer orden.  Un hecho trascendental dentro de esta defensa de Asodegaa a Filaca, es la reunión en Santa Bárbara de Zulia el 6 de junio de 1964, de un grupo de ganaderos y la constitución de la Junta Pro Frigorífico Industrial, la cual quedo conformada por: Hugo Brillemboirg, como presidente; José Rafael Rojas Molina (Pepe Rojas), Vice-presidente; como directores: Adelmo Fernández. Dr. Eli Saúl Barboza y Rafael Mora Márquez y como suplentes: Ramón Gómez Castro, Dr. Nabys Rojas, Dionisio Parada, Ángel Rene Pérez y Pablo Henning Sánchez. Iniciando así una ardua y fructífera lucha.       Hay que resaltar el remitido “Sobre la Ubicación del Frigorífico de los Andes”, firmado por el doctor Nabys Josue Rojas, presidente de la Asociación y publicado en el diario El Nacional el 29 de septiembre de 1964, que se enmarcó dentro de una campaña en los medios de comunicación radiales y escritos de la época, donde jugaron in rol de primer orden la emisora Ondas Panamericanas y el semanario El progreso a nivel local y el diario El Vigilante, a nivel regional.  Esta defensa hecha por Asodegaa, diversos gremios, concejos municipales y otras irganizaciones produce frutos cuando un mes después de la publicación del remitido, el doctor José Emiro Vela, expresaba que en cuanto a “…las vías de acceso para el Frigorífico en El Vigía, el costo es prácticamente nulo”, recalcando, que la inversión en este tipo de industria debe obedecer única y exclusivamente a criterios técnicos justificados, por el menor costo y máximo rendimiento, de allí la conveniencia de darle prioridad a la inversión de El Vigía. Este ciclo de lucha se cierra cuando, y como quedo expresado en el semanario El Progreso de fecha 26 de abril de 1965, se realiza una reunión en Caracas convocada por la Federación Nacional de Ganaderos, con la participación de todas las asociaciones regionales de los estados Mérida, Táchira y Zulia, para discutir sobre el Frigorífico Industrial Los Andes y su definitiva ubicación. Los resultados de esta reunión fueron halagadores y así quedo registrado cuando el 01 de mayo de 1965, en el semanario El Progreso, Pepe Rojas, anunciaba que en la referida reunión la Corporación Venezolana de Fomento había aprobado que el proyecto del Matadero Industrial de los Andes, debía ser construido en El Vigía, más específicamente en el sitio denominado Mucujepe y que debía de comenzar su funcionamiento. En esta nota de prensa el informante anunciaba que la referida empresa estaría encabezada por los Dres. Oscar Guruceaga y Hugo Brillemboirg, en la presidencia y vice-presidencia, respectivamente. El proyecto cristaliza y según refiere Ernesto Santiago, para el año 1966, en un folleto titulado Mataderos Industriales, publicado por la Corporación Venezolana de Fomento, ya FILACA, estaba en plena producción, con una Junta Directiva, presidida por el dinámico y emprendedor don Pepe Rojas. Esta empresa es el producto de lo que hoy se denomina alianzas estratégicas, y los hombres y mujeres que la impulsaron tuvieron esa visión que hoy es característica de los emprendedores. Es por ello que tres años después de haberse iniciado su actividad comercial fue inaugurada oficialmente.

 Filaca, para el momento de su inauguración, mayo 1969

                       
Indulac, la fábrica ideal La presencia oficial de Indulac en El Vigía, según lo refiere el recopilador histórico don Ernesto Santiago e información que es confirmada por el semanario El Progreso, tiene como fecha un viernes 3 de julio de 1964, cuando en una reunión que duró cerca de cuatro horas, en la sede de la Asociación de Ganaderos de Alberto Adriani, los directivos de la referida empresa láctea, acordaron la instalación de una Planta en El Vigía, estableciendo como condición única la exoneración por treinta años de los impuestos de carácter municipal. Dos años después, según consta en el acta Nº 1 del Libro de actas de la Junta Administradora del Concejo Municipal, el 17 de marzo de 1966, la empresa a través de su consultor jurídico, pedía la exoneración de impuestos por un lapso de quince años. Basaba esta solicitud en que se realizaría una inversión de unos treinta millones de bolívares, que aportaría una mano de obra aproximada de trescientos operarios y se procesarían trescientos mil litros de leche diarios, además aducía la empresa que en otras municipalidades no solo se le había exonerado el impuesto, sino que además se le había regalado los terrenos. Ante este planteamiento el concejal doctor Josué Ramírez Barrientos, manifestó que le parecía inconveniente una exoneración tan prolongada en el tiempo y sugirió la conveniencia de un estudio previo, propuesta que fue aceptada.

Luego de los acuerdos satisfactorios para la empresa y la municipalidad el 31 de mayo de 1969 se inaugura la referida empresa con la presencia del Presidente de la República Rafael Caldera, acompañado de una notable comitiva de su gobierno conformada por los ministros de Hacienda: Pedro Tinoco, Fomento: Haydee Castillo, Obras Públicas: José Curiel y Sanidad: Lisandro Latuff. Además hubo la presencia de los Gobernadores de los estados Mérida, Trujillo, Táchira y Zulia, el Presidente de la Corporación Venezolana de Fomento, Monseñor Domingo Roa Pérez, Arzobispo de la Diócesis de Maracaibo; el Presidente de Fedecamaras, Dr. Alfredo Laffé; el Presidente de la Federación de Ganaderos de Venezuela, Dr. José Ignacio Moreno, el Embajador de Suiza y ejecutivos de la empresa. En la intervención del Sr. Luis M. Mangliano, presidente de Indulac, destacó que con la inauguración de esta moderna planta se había querido dotar a Venezuela de la unidad más grande y perfeccionada construida hasta ese momento en Suramérica. Recalcando que esta obra era la culminación de una labor de veinticinco años de actividad en el país, dado que el origen de Indulac era el producto de la fusión de dos trasnacionales como son la Nestlé Anglo-Suiza y la Bordan Company, que el 28 de mayo de 1941, la fundan como una empresa filial de ellas, construyendo la primera procesadora de leche en Santa Bárbara del Zulia, convirtiéndose en el primer centro de operaciones establecido que constituiría una fábrica pionera. Por su parte el Presidente de la República, expresó que «abrigaba la esperanza de que el establecimiento de plantas industriales de la magnitud de Indulac, sean factor de progreso social y económico para el país. Por su parte la Revista Estampas del 8 de junio de 1969, expresaba que la empresa recién instalada, era para ese momento «…la más moderna planta procesadora de leche construida en Suramérica… podrá procesar hasta 400 mil litros diarios. Esto producto de los mejores adelantos tecnológicos del momento, incorporando dos líneas de pulverización continua. El costo de la obra fue de 25 millones de bolívares». No se equivocaron los actores de este acontecimiento en sus apreciaciones, quince años después la planta de El Vigía, era la industria más grande que existía en el estado Mérida, que albergaba a 430 personas de las cuales 340 eran obreros. Recibía leche de 8 entidades federales: Falcón, Zulia, Lara, Trujillo, Mérida, Táchira Barinas y Apure, obtenía así 480 mil litros diarios distribuidos en 410 de leche fría y 70 mil caliente para producir leche pulverizada, se realizaba la producción y distribución de 170 toneladas diarias de producto que surtía a toda Venezuela en envases de un kilo. Era considerada para el momento «La planta del diseño perfecto, la fábrica ideal». Por último, hay que destacar, que, habiendo nacido de la asociación de dos empresas trasnacionales, Indulac fue dando los pasos necesarios para integrarse al proceso de venezolanización de las industrias básicas del país, que el ejecutivo nacional había dispuesto por decreto en diciembre de 1975.  Para la década de los noventa la empresa estaba integrada por una variedad de propietarios conformada por ganaderos, empleados, ex empleados y por supuesto el Estado Venezolano; pero el 28 de noviembre de 2004, en un proceso de privatización, la empresa italiana Parmalat, adquiriere el 90% de las acciones de la empresa.

               Indulac, para el momento de su inauguración. Hoy empresa Parmalat


De Hostería El Vigía a Bari Hotel La última empresa de esta crónica, no es producto de la iniciativa gubernamental o de una compañía de carácter comercial, está vinculada a la iniciativa personal de don Pepe Rojas, pionero y visionario constructor de empresas para el progreso de El Vigía y el municipio Alberto Adriani. Habiendo adquirido un terreno en la zona sur de El Vigía, cercano al sector Iberia, su proyecto inicial era de construir en ese espacio una urbanización con todos los servicios públicos y normas urbanísticas que garantizaran un complejo habitacional moderno. Pero ante la invasión producida en la mayor parte de los terrenos, a inicios de los años sesenta, y luego de dos intentos fallidos de desalojo, opto por dejárselos a los invasores, aduciendo, que a la final ellos más que él. lo necesitaban, y así surgió el actual barrio Ajuro (de ahí viene su nombre: A juro). Y su proyecto de una moderna urbanización fue descartada por el poco espacio en que terminó su propiedad. Hombre inquieto y de proyectos, produjo una nueva idea, la construcción de un hotel con visión moderna y futurista, ello gracias a la afluencia de viajeros, turistas y transeúntes, que por diversas razones llegaban a la naciente ciudad, avizoro la necesidad de un establecimiento que brindara las comodidades que solo existían en las grandes ciudades al momento que quisieran hospedarse.

Fue así, como surge el proyecto de la Hostería El Vigía, primera instalación hotelera de envergadura del municipio, que paso a ser más que un hotel un centro de esparcimiento para toda la región. En la consecución de lo que sería el último proyecto comercial de su vida, vende la hacienda La Trinidad y fusionando dos empresas familiares como lo eran Aserradero la Trinidad SRL y la recién creada José Rafael Rojas e Hijos C.A.. Impulsa su nuevo proyecto, que hay que verlo como una empresa familiar, salvo la presencia de Eladio Girondo, socio junto con su hijo Orosman Rojas, el primer alcalde del municipio, en el aserradero, el resto de socios eran sus diez hijos, quienes con el tesón que transmitía don Pepe Rojas, logran la construcción del hotel, el cual ya a mediados del año 1968, estaba casi culminado. Lamentablemente Pepe Rojas no pudo estar en su inauguración, dado que nueve meses antes del acontecimiento un cáncer fulminante acabo con su vida el 12 de agosto de 1968. Desde su inauguración la Hostería El Vigía se convirtió en un punto de referencia, no solo como entidad hotelera, sino como un centro de esparcimiento familiar gracias a sus treinta cómodas habitaciones, piscina, restaurant y cafetería.

Hostería El Vigía, para el momento de su inauguración.  Hoy Bari Hotel

Su calidad y reputación se mantuvo como una empresa familiar de la familia Rojas, hasta que al ser vendida, la nueva administración la transforma bajo la denominación de Bari Hotel. En la actualidad Bari Hotel es digna heredera del prestigio de la Hostería, y el antiguo espacio ha sido reimpulsado bajo el concepto de ofrecer “…servicios integrales de calidad en hospedaje a través de altos estándares en confort y diseño” y cuya mayor herramienta es “…el servicio altamente competitivo que responda a las más estrictas exigencias de los huéspedes logrando la preferencia y satisfacción de nuestros clientes”. Su ubicación geográfica en El Vigía, ciudad calificada como la capital del Sur del Lago de Maracaibo, muy próximo al aeropuerto Internacional Juan Pablo Pérez Alfonso, gracias a su fácil acceso y conveniencia para sus clientes la posiciona como el mejor hotel de la ciudad. A cincuenta años de este acontecimiento histórico, estas tres empresas, indiscutibles factores del progreso de El Vigía y la Zona Sur del Lago de Maracaibo, marcaron el inicio de un periodo, en el cual se proyecta e inicia el desarrollo urbano de la ciudad. Además, las referidas empresas tuvieron como valor para el momento el despertar la esperanza y fe en un futuro provisor de la embrionaria ciudad, que ya se vislumbraba como lo que es en la actualidad, el principal centro comercial del occidente del país. Por ello que, desde el punto de vista económico y social, las tres empresas sigan siendo símbolo de la ciudad, del municipio y de la Zona Sur del Lago de Maracaibo.

Eudes Blanco

Historiador – Cronista Honorario de la Asociación de Cronistas del estado Mérida.

eudesblanc@gmail.com

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