Sinfloriano Chacón, andino y caletero muy conocido en la carretera de hierro por sus constantes viajes desde El Vigía a Santa Bárbara en el reciente inaugurado ferrocarril el 01 de junio del año 1893.
Eran las épocas de lluvia de finales del mes de junio cuando a Sinfloriano se le hace tarde un viernes, cuando el sol intentaba ocultarse hacia el oeste de la Aldea de Santa Bárbara del Zulia justo en la espalda de la estatua pedestre de nuestro Libertador, enclavada en la mitad de la Plaza Bolívar de San Carlos de Zulia.
¡Hay joda! -Murmuró el hombre-, se me hizo tarde pues y no voy a poder embarcarme en el ferrocarril para llegar temprano a El Vigía a estar con mi esposa e hijos. Chacón, se encontraba haciendo un viaje, con su carreta de caletero cerca del kilómetro 2 de la vía del “monstruo de hierro”, en la carreta llevaba la marusa con sus pertenencias, dejó el encargo y se apresuró tratando de robarle espacio al tiempo y poder llegar al puente del caño La Maroma y abordar el transporte que lo llevaría a ver y estar con su familia durante ese fin de semana.
A lo lejos observó la humareda y escuchó el silbato del aparato que se aproximaba con desespero. Sinfloriano dejo la carrucha en un rancho cercano a las vías donde vivía un compadre, corrió hacia el puente puesto que el ferrocarril pasaba por allí algo despacio y así podría abordarlo, llegó unos segundos antes que el transporte y, se subió en las vías en posición de lanzarse hacia los tubos verticales del primer vagón y así lo hizo. El infortunado hombre se aferró de los tubos en el preciso momento en que la máquina iba a entrarle al puente, Chacón sintió que sus ásperas manos callosas por el trabajo de obrero que ejercía resbalaran por los tubos y caía en las precisas líneas de hierro. El cuerpo de Sinfloriano nunca apareció, quizá fue destrozado por las ruedas de hierro o se precipitó al caño y fue consumido por los peces y los aligatóridos que allí en esa área fluvial abundaban. Hasta el sol de hoy no se sabe que fue de su cuerpo. Solo leyendas.
Hasta hoy, las leyendas que se cuentan de parte de los choferes de las líneas de circunvalación, taxis y particulares son muy diversas. Una de ellas es que al pasar de noche o en la madrugada solo en sus vehículos por la curva de La Maroma, algunos sienten que un ente o espectro se les sienta en la parte trasera de su automóvil, otros dicen que cuando ocurre lo anterior es Sinfloriano que se embarca en el auto para llegar hasta El Vigía donde lo esperaba su familia.
Muchos de los que se encontraron con el espectro viajero, sobre todo los que se dirigían de Santa Bárbara al Kilómetro 6 (antes zona de tolerancia), sentían a alguien subirse al auto en la curva de La maroma y al llegar al 6, luego de girar hacia la derecha, lugar donde estaba el mabil, sentían de nuevo que alguien se bajaba del automóvil.
Así pues, en la época de adolescencia del autor de este relato, cuando una persona se encontraba con otra varias veces durante un día, alguno de los dos decía: “Verga! Salís más que el muerto de La Maroma”.
Nota: Este mes de junio, el ferrocarril estaría cumpliendo 126 años.
RGM
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Muy interesante todo lo que aprendo de las historias de nuestro amado pueblo.
Así es hermana. Saludos hacia la Madre Patria
Excelente hermano Ramiro..a todos nos asustaron alguna vez pasando por el 6….
Así es Ernesto. Saludos. Un abrazo
Historia viva!
Saludos Pedro. Un abrazo
La verdad muy interesantes las historias d este bello Pueblo,lleno d personas capaces y emprendedores
Realmente no tenía idea de esas historias pero son interesantes, grácias por enseñarnos algo más de nuestro pueblo .
Carmen, hay muchas histórias en el recuerdo de la gente de esta región. Solo hay que rescatarlas. Saludos.
EXELENTE AL FIN CONOSCO BIEN LA HISTORIA PORQ DESDE MUY NIÑO MI MAMA ME DECIA VERGA SALIS MAS QUE EL MUERTO DE LA MAROMA JAJAJAJA VIVA SANTA BARBARA DE ZULIA
Interesante historia, no la conocía….