En un
procedimiento de rutina, en el muelle internacional del aeropuerto El
Dorado de Bogotá, oficiales de la Policía detectaron la presencia del
militar activo Édgar Alejandro Lugo Pereira, funcionario del régimen de
Nicolás Maduro, que cubría la ruta Bogotá-Panamá-Caracas, en un vuelo de
la aerolínea Copa, con dos acompañantes.
EL TIEMPO
estableció, a través de bases de datos abiertas, que el militar activo
trabaja, desde el 2017, para el Ministerio del Poder Popular para las
Relaciones Exteriores (equivalente a la Cancillería), como director general del Despacho del Viceministro para América Latina y el Caribe.
Además, fuentes del aeropuerto confirmaron que Lugo y dos acompañantes estuvieron retenidos durante cerca de 5 horas, después de que les encontraran 20 pasaportes y cerca de 14.000 dólares.
En efecto, aunque aún no hay un reporte oficial sobre el incidente, ocurrido la mañana del sábado 23 de marzo, se sabe que en la verificación de equipajes, además de alimentos perecederos y efectos personales, portaban un disco duro, una memoria USB, decenas de CD, ropa y divisas.
Informes preliminares señalan que Lugo y sus dos acompañantes, que dijeron estar de misión en nombre de la Cancillería venezolana, portaban, además de los 14.000 dólares, 74 millones de pesos y 500 euros.
Este diario también estableció que los tres venezolanos estuvieron algunos días en Cartagena y que aseguraron que tenían la misión de pagar los salarios y gastos de funcionamiento de sus misiones diplomáticas en Colombia.
Las otras personas fueron identificadas como
Mildred Plaza y Jenny Rivas, quienes aseguraron que el dinero que
portaban provenía de las llamadas rentas consulares.
Y si bien las
autoridades que intervinieron en el procedimiento -Policía
Antinarcóticos, Policía Fiscal y Aduanera, Dijín, Migración Colombia y
DIAN- decomisaron las divisas que llevaban demás, no pudieron establecer qué tipo de información se llevaban en los CD, disco duro y memoria USB.
Los
tres venezolanos siguieron su itinerario, pero los 20 pasaportes que
portaban se quedaron en Colombia, cuyas autoridades indagan autenticidad
e identidad de las personas para las que algunos de estos fueron
expedidos.










